Sí...esos tiempos donde llegaba gente de más sin invitación, ya pasaron a la historia.
Recuerdo que era formidable la generosidad de los anfitriones de casa cuando, sin importar de donde vinieras ni porqué, te recibían y te atendían a cuerpo de rey.
Por supuesto, la situación económica de hoy día no permite esas reuniones multitudinarias de antes, pero eran lindas.
Gracias por tomar de tu tiempo para leer y comentar nuestro trabajo. Saludos.