Esta vieja expresión que todavía se usa en Venezuela, cuando se tiene tiene la intención de detallar una situación poco creíble o que presenta muchas dificultades, para su realización.
Es un rechazo a una proposición o explicación de un asunto que preocupa a más de una persona.
Al escuchar esta expresión, cualquier venezolano se traslada a un conflicto de opiniones que se presenta o está próximo a manifestarse.
En otras palabras cabe en esa reacción una expresión similar que dice “No te lo creo” y alguien puede agregarle ni que ocho cuartos.
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También se utiliza mucho cuando se quiere evadir una respuesta a algo que es solicitado, tal como por ejemplo saber la edad de la señora que se indica en esta imagen:
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Lo cierto que esta típica expresión tiene muchos años de uso y es mas general de lo que se pueda pensar por lo que en cualquier momento en una película, en una novela televisiva, en una reunión laboral y en miles de casos se escuchará la frase con bastante frecuencia.
Con ese dicho se trata pues de enfatizar un desacuerdo o rechazo en una determinada conversación.
En cuanto al origen de la expresión, debemos remontarnos a la España de antaño (Siglo XVIII y siguiente) donde existía una moneda conocida como el realillo, muy popular e impuesta por muchos años y su equivalencia era la octava parte de una peseta, es decir que ocho realillos representaban una peseta y le decían realillo de a ocho cuartos. Su imagen se indica a continuación:
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Para esa época el uso del realillo era suficiente para comprar por ejemplo pan, un cuarto de litro de leche, y muchos otros artículos de mucho uso. Era tan popular que la mayoría de los productos se podían obtener con ese realillo de una manera cómoda y precisa.
Esta situación se prolongó por varios años pero posteriormente, la inflación se presentó y esa moneda ya no representaba una solución adecuada para comprar, por lo que ya ese cuartillo o moneda de ocho cuartos como se le decía resultaba devaluada en una gran proporción.
Mas o menos en la primera mitad del siglo XIX, apareció la expresión como: “Ni que ocho cuartos”, queriendo decir que resultaba imposible comprar algo adecuadamente con ese tipo de moneda y de allí fue surgiendo la frase hasta nuestros días.
Siendo el pan el alimento predilecto a veces la expresión la completaban de la siguiente manera:
”Que pan ni que ocho cuartos”
Poco a poco se fue expandiendo esta frase y aún persiste en nuestros ambientes aunque su aplicación es algo variada.
Dejo a continuación un video explicativo que profundiza un poco más el tema que aquí se ha desarrollado. Espero te guste, dolo dale "click" al presente enlace:
Mi usuario es:@profeyer.
EDUARDO YERENA MARTINEZ.
Cuando algún niño se ponía fastidioso o hacía algo que el resto del grupo juzgaba inadecuado, se le decía: "¿Tu 'tás loco o te falta medio pa' i' pa'l cine?"
Yo asumía que significaba que le faltaba poco para volverse loco y convertirse en una pelicula cómica o algo así.
Resulta que en mi pueblo, en los años 70, la entrada del cine costaba un Real (50 centimos), cualquier niño podía conseguir un Medio (25 centimos) de mesada o de algún padrino, pero no les bastaba para comprar una entrada. Se dice, entonces, que recorrían (como locos) la plaza Bolívar frente al cine buscando como reunir el Medio faltante.Que interesante. Siempre un gusto leer sus post, @profeyer. Me hizo recordar una frase que usabamos cuando era niño y que no la entendí sino cuando los viejos me echaron el cuento.
Interesante tu comentario y gracias por escribir y visitarme. saludos hlezama
Excelente post y pagina, me he reído e informado, lo felicito… No tendrá algún post de los “macundales” o “tomar un camarón”, he leído diferentes versiones de esas frases… Saludos
Revisa con calma mis publicaciones desde hace como un mes y allí están esos análisis.