Antonio era una persona madura que se había enamorado por primera vez en su vida, su corazón según él, le pertenecía a Daniela, una compañera de estudio en la universidad donde ambos asistían. Llevaban saliendo un par de años, que, en un determinado tiempo, juntos decidieron aventurarse y elevar su nivel de relación sentimental y esa gran etapa era la de convivir juntos.
En cierta ocasión, Antonio salió temprano del lugar donde trabajaba normalmente, entonces, decidió darle una sorpresa y se propuso caerle de improvisto al lugar donde su amada laboraba, mientras caminaba el trayecto en busca de su “princesa” como la llamaba en privado, se encontró con una novedad.
Diálogo de Antonio.
– Hace un mes que Daniela aceptó vivir conmigo, la dicha no me cabe en el pecho.
- ¡mira lo que encontré! esa tarjeta para regalar dice; «Gracias amor por este mes maravilloso».
– La tengo que comprar, valla sorpresa se llevará mi princesa cuando le entregue este detalle, ella es toda tierna.
Llegando al lugar donde trabaja Daniela, se acerca a pedir información, eran contadas las veces que Antonio la había ido a visitarla o buscarla, que cada ocasión era extraño, mucho formalismo requería esa empresa.
Diálogo de Antonio.
-Disculpa amigo <le pregunta al guardián>
- ¿se encuentra Daniela en la oficina?
El guardia de la empresa donde labora Daniela le responde.
Parece que la vi hace poco, hoy le celebran el cumpleaños al ingeniero y todos están reunido en la sala grande.
Si gusta puede pasar.
Antonio pasa, no conoce el lugar, pero se guía por los gritos de - feliz cumpleaños jefe, pero que decepción, los ojos de Antonio se humedece, no lo puede creer, Daniela, su princesa arrinconada con un tipo muy sospechosamente.
Diálogo de Antonio.
– ¡Diablos! Daniela está besando a ese tipo.
- ¡Que desgracia! Esto me lo tiene que explicar.
Antonio la encara a Daniela y le dice.
– Ahora dime Daniela ¿estoy dimensionando las cosas?
Daniela trata de calmar a Antonio.
- Este no es el momento y lugar para que hagas una escena de celo.
Antonio furioso y triste a la vez, le contesta.
– No me salgas con eso, sinceramente dije; «esta relación seguiría adelante, siempre que los dos queramos.
– Invertimos mucho dinero para comprar la casa que hace un mes, decidimos vivir en ella.
– No es poca cosa, nos costó un ojo y casi un riñón, la buscamos grande, por si acaso algún día tendríamos muchos hijos.
El tipo que la estaba besando a Daniela decido intervenir en los reclamos.
-Tranquilo flaco, no es lo que parece, tan solo de decía algo al oído.
Antonio le responde al tipo.
– ¿me estás hablando? no me conoces y me llamas flaco.
- cierra la boca, esto es entre Daniela y yo.
Antonio nuevamente se dirige hablarle a su pareja, pero este ve que la expresión de Daniela es fría, se da cuenta que, a ella, le dio igual que este le haya descubierto.
Diálogo de Antonio.
– Lo que mal comienza, mal termina.
- tengo que entregar unas cosas, cuando regrese a casa hablamos y resolvemos esto.
Cuando se disponía abandonar el lugar de trabajo de Daniela, Antonio recuerda que le había comprado esa tarjetita que tanto le gusto.
– Me olvidaba Daniela, te compré está tarjeta.
Daniela queda viendo y leyendo la tarjeta, Antonio le dice las últimas palabras antes de irse.
– Si, la encontré por ahí cuando venía de camino, no te imaginas lo feliz e infeliz, que lograste hacerme en 1 mes.
FIN.