Señores, hoy más que nunca se necesitan jóvenes dispuestos a marcar la diferencia. Jóvenes valientes que le den miedo al miedo. Porque son los valientes los que, contra viento y marea, deciden construir. Se caen, se levantan. Caminan, corren, vuelan; si la ocasión lo requiere, gatean: pero siempre para adelante...
Eso demuestra la historia: "para triunfar no tienes que tener dinero, tienes que tener un sueño".