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Desde el momento en que nacen sus hijos son su razón de ser Luchando incansablemente para brindarles lo mejor
Con una mirada de ternura y un abrazo lleno de amor ella guía sus pasos en el camino del futuro
En cada risa y llanto en cada triunfo y caída ella está allí para alentar y consolar
Y mientras crecen sus hijos ella se siente bendecida por el amor y la alegría que ellos le han dado
Así que a todas las madres que hacen lo imposible para amar y cuidar a sus hijos cada día
Se les debe una gran gratitud por su amor incondicional y por ser la luz en la vida de sus hijos cada día.
Dedicada a todas las madres del mundo.