¿Hacía dónde orientamos nuestro pensar?
Cuando un sistema no da frutos lo más sensato es dejarlo.
Venezuela tiene dos décadas con un sistema fallido, continuar inmóviles ante una situación que nos sepulta vivos, es sin duda un hecho que nos definiría como esclavos, hace muchos abandonamos la democracia por comodidad, esperar a ser sometidos sólo agiganta los eslabones de las cadenas que sin saber hemos dejado aten a nuestros tobillos.
No hay escusas capaces de justificar lo que no hemos logrado en tanto tiempo, sólo hay palabras vacías, un espejismo de revolución y un sonar lamentable que nos conduce hacía un abismo.
Slow Cheetah