Cuando un hombre y una mujer deciden unirse en el santo Matrimonio, están aceptando que esta unión es para siempre, de acuerdo a lo establecido en la Biblia y las leyes de Dios.
Por eso queda muy claro cuando dice:
"Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”
Al aceptar esta unión el hombre y la mujer deben formar un hogar para formar una nueva familia, aparte del hogar de sus padres y a su vez esta unión debe ser de respeto y amor, porque Dios no permite, ni perdona el Adulterio ni la infidelidad, pues quien lo cometa será juzgado.
El divorcio no es una opción en esta clase de unión, bajo las leyes de Dios. Es una Unión para siempre y bajo unas leyes bien claras que son aceptadas por ambas personas. Aquí no se puede pactar un acuerdo de separación así como lo hacen os católicos, los cuales elevan esta petición hasta el Vaticano, como en el caso de los reyes, para que sea esta instancia quien les conceda esa opción. La biblia nos recuerda lo que
Dios dice al respecto:
”MAS EN VANO ME RINDEN CULTO, ENSEÑANDO COMO DOCTRINAS PRECEPTOS DE HOMBRES”
Por eso los que vivimos bajo las leyes de Dios y no bajo la ley de los Hombres y respetamos y honramos su palabra, no consideramos el divorcio como opción.