Concuerdo,
La escritura como un doble movimiento: un mirar al mundo "con inocencia y atención" para penetrarlo, y mientras, en el acto de adentrarte en él, dejarse llenar por ese mismo mundo que se percibe, interno o externo.
Entonces escribir...
Hay una frase de Augusto Monterroso que dice: "conozco a tantos ecritores magníficos sin nada que decir..."
D.
¡No seamos esos! Y la solución es la que mencionas, @rjguerra, contemplar el mundo con verdadera atención.