Me gustó mucho tu entrada sobre el efecto Halo, y creo que todos hacemos esos prejuicios personales, de la apariencia, de cómo viste, de cómo se habla, de la gestualidad y un largo etcétera y tengo la experiencia de haberme equivocado en esa primera impresión.
Yo también, muy a menudo, pero de la experiencia se va aprendiendo.
Saludos!