Juan Pablo I, el asesinato que calló a muchos y continuó dando vida a otros.
Ocurrió hace 40 años, el papa Juan Pablo I yacía muerto en su habitación. Éste llevaba 33 días de pontificado solamente; según el comunicado oficial del Vaticano, Juan Pablo I había muerto por un infarto agudo de miocardio. Sin embargo, su cadáver no respondía al cuadro típico de infarto. No parecía que el papa hubiese luchado contra la muerte, tenía este en sus manos hojas de papel, como si aún leyera.
Un benedictino que solía trabajar en la Secretaría del Estado daría a conocer que el mismo día de su muerte, hubo un autopsia. En ella se determinaba que su muerte había sido por ingestión de una dosis fortísima de un vasodilatador que tan sólo la noche anterior había sido recetado por su médico personal.
Tomando en cuenta la confianza que tenía el papa en el Dr. Da Ross, sú médico personal, resulta poco coherente que el mismo le fuese recetado una medicina contraindicada.
En mayo del 89 llega un informe a Camilo Bassotto, amigo personal de Luciani y en aquel entonces, testigo principal de la fuente veneciana. Dicho informe publica que, Juan Pablo I tenía un programa de cambios y había tomando decisiones importantes, que podían resultar incluso arriesgadas.
Las cuales eran; Terminar con los negocios vaticanos, cortar la relación del Banco Vaticano con el Banco Ambrosiano, destituir al presidente del Banco Vaticano, hacer frente a la masonería y la mafia.
— El sacerdote Don Germano Pattaro, sacerdote veneciano que Juan Pablo I llevó a Roma como consejero, había dejado en su momento a Camilo Bassotto un testimonio sobre el papa Luciani el cual también posee relevancia judicial; Juan Pablo I sabía a los pocos días de pontificado, quién iba a ser su sucesor.
Camilo Bassotto, testigo principal de la fuente veneciana, da la siguiente información en base a la versión dada la religiosa que lo descubrió:
El Dr. R. Cabrera, forense del Instituto Nacional de Toxicología, afirma lo siguiente:
" La forma en que se encuentra el cadáver no responde de suyo al cuadro propio del infarto de miocardio: no ha habido lucha con la muerte. No existe otra sintomatología que lo delate... El cuadro encontrado podría responder mejor a una muerte provocada por sustancias depresoras y acaecida en profundo sueño".
El papa Luciani llevaba consigo algunos pensamientos, además, quería que fueran conocidos.
- Destruir al presidente del Instituto para Obras de Religión ó Banco Vaticano y reformar íntegramente el mismo, para que no se repitan experiencias del pasado que el papa Luciani vivió ya de obispo y que de ningún modo quiere que se repitan siendo papa.
- Tomar abierta posición, incluso delante de todos; frente la masonería y la mafia.
Juan Pablo I era consciente del riesgo que corría. Con firmeza ya demostrada en asuntos semejantes, buscaba colocar en su debido orden las finanzas vaticanas. Para que llevase eso a cabo, debía destituir al obispo Marcinkus, presidente del Banco del Vaticano.
El papa había decidido realizar un trabajo en el que había pensado a menudo desde los primeros días, se trataba de un trabajo ímprobo y absolutamente lleno de peligros.
Hacer el censo de las riquezas de la Iglesia. No se trataba sólo de saber lo rica que era, sino de dividir lo que era fácilmente enajenable de lo que no lo era. Su idea era usar el beneficio para ciertos fines, a su parecer esenciales.
Para algunos, Juan Pablo I es mártir de la purificación y renovación de la iglesia.
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Interesante post amiga... como docente e historiador tengo que reconocer que son muchas las verdades ques e ocultan tras las paredes de tan majestuosa obra de la arquitectura medieval. La iglesia católica en representación del vaticano es la institución política-religiosa que más dao le ha hecho a la humanidad en toda su historia. No existe institución más perversa y malvada que la Iglesia Católica y si revisamos solamente las crónicas de la llegada de los conquistadores hasta la actualidad lo podemos confirmar. Gracias por compartir buen contenido, un abrazo desde Aragua.
En efecto, es la institución que considero en lo personal, más arraigada a la perversión y corrupción, incluso a una escala mayor que los propios gobiernos de cualquier país. Cabe destacar que aún no se sabe cuántas cosas más habrá en ese recinto donde residen personas abominables, una pena ver cómo hay personas que aún apoyan a la Iglesia Católica.