Dejamos de jugar y empezamos a morir. La seriedad de la adultez poco a poco asfixia la espontaneidad y el cálculo priva sobre la natural respuesta inocente.
Cuando definitivamente me cuento entre la población de la tercera infancia. Me resisto a ponerme viejo, aunque sepa que tengo perdida la guerra. Lucharé todas las batallas con toda la dignidad posible, pero como en el amor y la guerra todo se vale, si puedo haré trampa, y quiera la separadora ser benevolente y llevarme antes que empiece a mascar el agua.
De mi infancia guardo entrañables recuerdos que me alimentan en determinados momentos y hasta algunos casi olvidados vuelven, como el de un juguete Mecano que fue de mi hermano menor.
Hoy surgió a la superficie mientras leía la publicación del amigo @germanandradeg acerca de su inocencia protectora, en que me invito a participar en esta iniciativa de la amable @charjaim en la comunidad @holos-lotus y aquí me encuentro.
La foto, que tenía preparada para otro propósito, la volví a editar con otro color y texto para ilustrar mis palabras. Soy consciente de que no son muy atractivas, que ni siquiera llaman la atención lo suficiente, pero a diferencia de muchos de Ustedes, no me seduce trabajar con aplicaciones de edición y composición.
En el remoto pasado trabajé un tiempo en promoción y propaganda, donde colaboraba con los impresores y artistas gráficos, pero por aquellos días el trabajo se hacía manualmente, era la época de la computadora IBM alimentada con tarjetas perforadas, y que solo imprimía letras y números sobre papel llamado formas continuas.
Los gráficos eran verdaderas proezas y los trabajos de algunos programadores ingeniosos se vendían como obras de arte.
FuenteWindell OskaySeguir Código ASCII CNC 22 (Esta imagen la encontré gracias a la colaboración de @germanandradeg, quien me suministro varias imágenes y la información para hallar esta)
Así que aunque Ustedes me ven por la Colmena de la Blockchain, sigo siendo analógico. Deje de usar móvil cuando empezaban a tener chips, mi reloj es esférico y con agujas, y aunque me acostumbre al teclado, las cosas importantes las escribo sobre papel.
Las fórmulas de los jabones que hago están registradas en viejos libros contables y las que planeo hacer cuando disponga de ciertos ingredientes, esas están anotadas en un cuaderno escolar.
De niño jugué con autos, pistolas, cañones y arcos, soldaditos, indios y vaqueros, casi siempre emulando las películas de oeste y las de guerra, y, sin embargo, no recuerdo a ningún compañero violento o atraído por la milicia. A medida que crecí cambie aquellos juguetes por lápices, pinceles y colores, hasta que el trabajo me absorbió y me olvide de todo, menos de leer. Los libros siempre han sido un refugio. Desde Julio Verne y Salgari, hasta Asimov y Ayn Rand.
Cervantes y Gallegos junto a otros hispanos se me hicieron más queridos a medida que crecía.
Hoy leo poco, pero de todo. Otros juguetes con los que he pasado momentos gratos siendo adulto son El serrucho, martillo, segueta y muchas otras herramientas con las que hice innumerables mejoras y muebles para mi casa junto a mi hijo y mi hermano.
Los moldes para jabones y otros trastes necesarios para ellos, los hice en mi taller y otros los adapté de utensilios de cocina y repostería, como la batidora sustituida por un taladro.
Otra faceta importante relacionada con el juego y la niñez, fue ser padre y en verdad disfrute cada juguete que compre a mis hijos. Fue increíble verlos crecer y buscar juguetes para ellos, a veces hacérselos. Una experiencia increíble fue cuando siendo muy pequemos, 4 o 5 años, durante un carnaval en que no viajamos, ni salimos por no gastar, les hice unas máscaras con carpetas de manila. Les encantaron y con tijeras de punta redonda y puede que alguna ayuda de su abuela, se pusieron manos a la obra y crearon sus propias máscaras.
Mi sorpresa llegó tiempo más tarde, cuando por los días de Semana Santa necesite una carpeta manila y al ir a buscar en las cajas, estaban vacías todas.
Durante la Cuaresma, habían recortado 500 carpetas. 500 máscaras, y tuve que ir a la papelería.
Con estas imágenes viejas y muy viejas del álbum familiar, voy a concluir, antes que esto se vuelva la historia sin fin.
Lo que no estaría mal. Rejuvenecer y volver a esa edad que cada uno disfruto más.
Por poco lo olvido. Invito a participar a: @isauris, @janaveda, @aurodivys y @enraizar
Playing with Technology in Older Childhood
[Playing with technology]
We stop playing and start dying. The seriousness of adulthood slowly suffocates spontaneity and calculation takes over the natural, innocent response.
[Reflecting diffuse similarities]
When I definitely count myself among the elderly population. I refuse to grow old, even though I know that I have lost the war. I will fight all the battles with all possible dignity, but as in love and war everything is fair, if I can I will cheat, and I want the separator to be benevolent and take me before I start chewing water.
From my childhood I have fond memories that nourish me at certain times and even some almost forgotten ones come back, like that of a Mecano toy that belonged to my younger brother.
Today it came to the surface while I was reading the post of my friend @germanandradeg about his protective innocence, inviting me to participate in this initiative of the kind @charjaim in the @holos-lotus community and here I am.
The photo, which I had prepared for another purpose, I re-edited with another color and text to illustrate my words. I am aware that they are not very attractive, that they do not even attract enough attention, but unlike many of you, I am not seduced by working with editing and composition applications.
In the distant past I worked for a time in promotion and publicity, where I collaborated with printers and graphic artists, but in those days the work was done manually, it was the era of the IBM computer fed with punched cards, and that only printed letters and numbers on paper called continuous forms.
The graphics were true feats and the work of some ingenious programmers was sold as works of art.
SourceWindell OskayFollow ASCII CNC Code 22 (I found this image thanks to the collaboration of @germanandradeg, who provided me with several images and the information to find this one)
So even though you see me around the Blockchain Hive, I'm still analog. I stopped using a cell phone when they started to have chips, my watch is spherical and has hands, and even though I'm used to the keyboard, I write down the important things on paper.
The formulas for the soaps I make are recorded in old accounting books and the ones I plan to make when I have certain ingredients, those are written down in a school notebook.
As a child I played with cars, guns, cannons and bows, toy soldiers, Indians and cowboys, almost always emulating westerns and war movies, and yet I don't remember any violent companion or one drawn to the military. As I grew up I exchanged those toys for pencils, paintbrushes and crayons, until work absorbed me and I forgot about everything except reading. Books have always been a refuge. From Julio Verne and Salgari, to Asimov and Ayn Rand.
Cervantes and Gallegos along with other Hispanics became dearer to me as I grew up.
Today I read little, but everything. Other toys with which I have spent pleasant moments as an adult are the saw, hammer, hacksaw and many other tools with which I made countless improvements and furniture for my house with my son and my brother.
The soap molds and other utensils necessary for them, I made in my workshop and others I adapted from kitchen and baking utensils, such as the mixer replaced by a drill.
Another important aspect related to play and childhood was being a father, and I really enjoyed every toy I bought for my children. It was amazing to see them grow and look for toys for them, sometimes making them. An incredible experience was when they were very young, 4 or 5 years old, during a carnival when we didn't travel or go out because we didn't spend money, I made them some masks with manila folders. They loved them and with round-tipped scissors and maybe some help from their grandmother, they got to work and created their own masks.
My surprise came some time later, when during the Easter holidays I needed a manila folder and when I went to look in the boxes, they were all empty.
During Lent, they had cut out 500 folders, 500 masks, and I had to go to the stationery store.
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With these old and very old images from the family album, I'm going to conclude, before this becomes the never-ending story.
Which wouldn't be bad. Rejuvenate and return to that age that each of us enjoys the most.
Me hizo viajar en el tiempo con esas fotos y con su frase en la que expresó que aún es analógico jajaja, me encantó su post. También recuerdo aquellas personas que hacían trabajos y escribían libros a fuerza de la máquina de escribir. Mi papá es uno de ellos. Él hizo su tesis y transcribió toda su tesis usando una máquina de escribir. Tiempos que no volverán. Gracias por compartir! 💕
Conocí la perforación IBM, en la academia donde me inicié en el trabajo, llegué a dar clases y aprendí a colocar y acomodar el tambor donde se incrustaba el patrón. ¿Qué habrá sido de esas máquinas? Tú publicación recrea el juego del niño y el adulto desde los recuerdos y es muy grata, con esa resistencia a dejar lo que te gusta, pero dispuesta a ceder para entretener a los niños.
Sí que se disfrutó esa etapa sobre todo en la parte de los juegos.
Saludos cordiales.
Por aquellos años me enseñaron a programar en RPG, pero no fue de mi interés la programación, puede que por el frío que hacía en la sala de la computadora.
Ahora los niños crecieron, saben más que yo y no pocas veces me resuelven lo que no entiendo en la tablet o laptop. Los juguetes de grandes y chicos.
Salud y éxitos.
Hola @felixmarranz, leer esta publicación me ha traído tantos recuerdos, que me también he vsto jugando a indios y vaqueros. No sólo recuerdos, tambié me ha dejado buscando a ese niño, que seguro que todavía me acomapaña.
Muchas gracias por la invitación, creo que pronto podre sumarme a la iniciativa.
Un abrazo muy grande.
Definitivamente, leerte es una vaina. Tu creatividad es inagotable.
Tu relato sobre cómo mantienes viva la chispa de la infancia, resistiendo el paso del tiempo y los embates de la vida adulta, inspira mucho. Es reconfortante ver cómo, a través de pequeñas cosas como los jabones o la iniciativa de crear máscaras, mantienes esa conexión con el niño que fuiste y transmites esa energía a las generaciones que te siguen.
Excelente participación mi hermano Félix (@felixmarranz). Gracias por la mención.
Un abrazo virtual desde las alturas casi dándole la mano a Dios.
Hola GER-MAN.
Gracias a ti por la diligencia en ayudarme con la búsqueda de la Mona Lisa codificada. Al final no lucia tan atractiva como en mis recuerdos y opte por la imagen publicada. Con casi 66 años, algunos recuerdos hay para echar cuentos. Batallitas del abuelo que como aquí nunca las han escuchado, entretienen.
Confió en pelear algunas nuevas y no llegar a repetirme en lo que resta de siglo.
Desde unos pisos más abajo, te cuento que el chat ya está prendido.
Un abrazo y la bendición chaval.
Saludo estimado hiver amigo excelente publicación me quedé enamorada de la misma , a partir de ahora , me declaro su fan jaja. Me encantó el enfoque literario que le dio al tema dentro de la seriedad del mismo , lleno de verdad y efectivamente ,comenzamos a jugar divinamente de niños con juegos tradicionales , con estupendos juguetes que a medida que vamos creciendo vamos cambiando por otros hasta que nos absorbe la adultez y con ella la rutina , la cotidianidad , lo gris de la seriedad que como usted dice, van matando poco a poco ese niño que va dentro de nosotros; no lo debemos permitir, nunca , jamás dejar morir al niño interior que tenemos y ahora con los avances tecnológicos, ya esos grandiosos juegos tradicionales quedaron como neutros ,están como en terapia intensiva y es trabajo de nosotros como padres, como adultos , mantenerlos vivos en los niños y que descubran ese mundo maravilloso de jugar al aire libre ,con risas, con juegos tradicionales, artefactos artesanales, con saltos , con carreras; en fin, elementos propios de nuestra esencia que son lo mejor , de lo mejor. Muchas bendiciones y me encantó leerle.
Hola @amymari.
Gracias por tus bellas palabras. Me has dado una idea, voy a solicitar empleo en una juguetería y en lugar de arreglarme la barba, me la dejaré crecer hasta diciembre, para trabajar de Santa. Así le saco provecho al físico.
Hasta pronto, bendiciones a ti.
En la infancia se tienen unos juguetes y en la adultez otros.
Me da risa porque cuando compramos regalos para nuestros hijos y ellos están pequeños y no escogen terminamos comprando lo que a nosotros nos gusta y terminamos jugando nosotros 🤣.
Cierto. Imposible negarlo, cuantas veces con la escusa de armarles el tren o la pista de carritos, termine jugando mientras los pequeños miraban.
Salud y felicidad @beysyd
Jajaja exactamente, así le pasaba a mi esposo con las pistas y con los carros a control remoto jajaja